viernes, 14 de diciembre de 2007

Los Monólogos de la Vagina

Anoche fuimos a ver los Monólogos de la Vagina... Por fin salí !!!! Llegamos a eso de las 7:40 p.m., la obra en teoría iniciaría a las 9:00 p.m. pero inicio casi a las 9:35 p.m., cuando pasamos al Gimnasio donde se presentaría la obra, mi amiga y yo, tomamos buenos lugares. A mi me quedaba una bocina de frente, así que no hubo pretexto para dejar de escuchar un momento la obra. Esperamos a que llegarán nuestras respectivas madres, tres tías y una prima de mi amiga. Ya sentadas muy decentemente seguimos a la espera del inicio de la obra.

Me gusto el hecho de haber escuchado más de 100 veces la palabra "Vagina" porque regularmente tachamos como algo prohibido el pronunciarla y sobre todo el que nos muestren una recopilación de alrededor de 200 entrevistas convertidas en varias historias donde hablan de lo que nos interesa pero no nos atrevemos a hablar, es decir del sexo, mejor dicho de nuestro sexo y nuestra forma de conocernos y sentir.

Las historias que presentaron fueron:
1.- Pelos
2.- La inundación
3.- El taller de la vagina
4.- Le gustaba verla (o algo así jejeje)
5.- Mi vagina era mi aldea
6.- Mi vagina furiosa
7.- La Paparrucha
8.- Reconquistando el coño
9.- La vagina que amaba hacer feliz a otras vaginas
10.- Yo estuve ahí.

Actuaron en esta ocasión las actrices Nuria Bages, Dalílah Polanco y la sexologa Anabel Ochoa. Las historias de nuestras vaginas fueron mostradas en diferentes facetas, donde se llega a poseer momentos perturbadores y simpáticos que las hacen dinámicas, divertidas e inteligentes, van desde clichés, comportamientos y creencias, hasta un indiscutible toque de realismo social que adopta el tono de tragicomedia que en ocasiones, es drama puro, tal como fue el caso de Mi vagina era mi aldea y Yo estuve ahí.

La hora y media que estuve sentada pensaba "parece que leyeron mi pensamiento", estuve riéndome de lo lindo, meditando con respecto a los hombres y las vaginas, recordando lo que he sentido, casi llorando al imaginarme estar en la situación de las protagonistas, volver a recordar los intensos dolores de mi vagina a la hora del parto. Si esa hora y media me hizo reflexionar y abrir los ojos, porque normalmente no le damos la importancia que nuestra vagina tiene, la dejamos a un lado por los tabúes impuestos, no la miramos, no la tocamos y muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de su existencia...

Los Monólogos de la Vagina ampliaron mis pensamientos y creo que después de haber visto esta puesta en escena me quiero más a mi misma, doy gracias por lo que he vivido, siento mayor respeto y compromiso y por supuesto quiero mucho más a mi vagina, porque sé que me falta bastante camino por descubrir.

2 comentarios:

  1. Amiga mia.... verdad que es una obra para reirte y no parar en toda la obra....
    Tienen historias muy buenas y te hacen reflexionar, pero la tematica de como lo cuentan te hace reir como loco...
    Me alegra que te haya gustado....
    Pero yo fui la vi primero, jejeje....

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  2. jejejejeje, si amigocho!!! me reí mucho, aprendí un poco más y sobre todo mis malos pensamientos se apoderaron esa noche... Lo malo es que no tuve como quitarmelos jajajajaja

    Un besote en el cachete izquierdo!

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