Muy ad hoc... Me encontré esto en espectaculosMX.com
Más de uno de nosotros habremos prolongado una relación que desde
hace meses no funcionaba. Muy en el fondo, sabíamos que nuestra pareja y
yo no estábamos hechos el uno para el otro pero, como en muchas otras
ocasiones, el corazón le ha ganado la batalla a la cabeza y decidimos no
hacer caso.
¿¡Que lo nuestro no se puede solucionar!? Imposible… Siempre que dos
personas se amen, pueden encontrar la manera de seguir juntos y felices.
O al menos eso nos aseguran nuestras películas románticas favoritas,
pero la realidad es otra. Decidimos engañarnos porque no es fácil
decirle adiós a alguien a quien queremos, pero, ¿prefieres sufrir ahora o
en unos meses, cuando tal vez sea peor?
1. ¿En qué situación estamos?
Es normal que al principio de una relación la pareja decida ir con
calma, conociéndose poco a poco y sin prisa por colocar la etiqueta de
‘novios’. Pero si han pasado ya varios meses y sigues sin saber qué sois
realmente, olvídate, porque se trata más bien de una falta de
compromiso, sea por miedo o por desinterés.
2. ¿Tenéis planes de futuro?
Es importante saber apreciar el día a día y los pequeños detalles del
momento, pero una pareja con futuro siempre va a mirar más allá, sin
miedo a hacer juntos esos planes a largo plazo que garantizarían un
compromiso real.
Deberíais tener las mismas metas esenciales
3. ¿Compartís los sueños importantes?
Una pareja jamás va a coincidir en todo, y es normal tener muchas
diferencias, pero es importante que comparta los deseos significativos.
Si tú sueñas con una boda e hijos y él no quiere ni oír hablar del tema
compromiso, y de hecho se pone hasta a la defensiva cuando le hablas
sobre las relaciones para siempre, es posible que siempre tenga la misma
opinión al respecto, y sería un error tratar de convencerte a ti misma
de que va a cambiar. Las personas no cambian, y tenemos que aceptarles
tal cual son, y asumir cuándo son demasiado diferentes a nosotros como
para jurarles amor eterno.
4. ¿Encuentra tiempo para ti?
Cuando alguien ama, encuentra huecos en su agenda para dedicarlos a su pareja, por muy ocupado que esté.
5. ¿Conoces a su familia y amigos?
Lo más probable es que esto no vaya a suceder al comienzo de una
relación pero, si lleváis ya mucho tiempo juntos y nunca se ha planteado
presentártelos, es hora de hablarlo con tu pareja.
6. ¿Qué tal os va en la comunicación, la seguridad, la confianza?
Una pareja con futuro habla abiertamente sobre todos sus problemas,
en vez de escapar de ellos, y confía plenamente porque su pareja le
inspira la confianza que debería tener cualquier relación duradera.
7. Piensa en lo que quieres en tu futuro
Si tu mayor anhelo es mudarte a Australia, vivir en una zona rural,
casarte por la Iglesia y tener mínimo tres hijos, ¿qué futuro piensas
tener con alguien que se niega a mudarse de la gran capital, pasar por
el altar y tener a varios peques correteando por la casa? Si no
compartís las creencias importantes, y que definen la personalidad de
una persona de la pareja tal como la religión, es difícil que la
relación pueda prosperar. No sacrifiques tu felicidad y tus sueños sólo
por seguir con una persona o por agradarle, porque en este mundo hay
7.000 billones más.
8. ¿Qué pasó con sus ex parejas?
Ten en cuenta de qué manera terminaron sus anteriores relaciones
porque, si hay un factor común en todas ellas, es muy posible que este
detalle hable mucho sobre él. Si todos sus ex decidieron poner un fin a
la relación porque él no se mostraba lo suficientemente comprometido, es
muy posible que actúe de la misma manera contigo (no cometas el error
de creer que eres la excepción).
Escucha cómo describe sus anteriores relaciones
9. ¿Habla mal de sus ex?
Una vez salí con un chico que siempre hablaba mal de sus ex parejas y
en ningún momento se mostró aunque sea un poco responsable del fin de
esas relaciones. La culpa siempre era de la otra persona. Cuando nuestra
relación también llegó a su fin, para él toda la culpa fue mía. Escucha
atentamente las palabras que utiliza para describir sus anteriores
relaciones porque, si no sabe aceptar que él también comete errores y
que también tiene que aprender de ellos, esta persona no va a tener una
relación saludable porque no encuentra nada que aprender.
10. ¿Cómo discutís?
Todos sabemos que las discusiones en pareja son no sólo lo normal,
sino prácticamente una obligación. Nadie es idéntico a otra persona y,
si una pareja se muestra insegura a establecer sus diferencias, no tiene
una relación sana basada en la confianza. Pero es un problema si estas
discusiones están cargadas de sarcasmo, de críticas terribles o incluso
de insultos y agresiones verbales, porque lo correcto es hablar de forma
tranquila y respetuosa, escuchando a la otra persona y teniendo en
cuenta su opinión para encontrar la solución ideal a ambas posturas.
11. ¿Encuentra la parte positiva?
Si tu pareja siempre detecta lo malo, más que lo bueno, cuando
habláis sobre recuerdos del pasado, sobre vuestras diferencias o sobre
vuestros planes, tienes que preguntarte si serás feliz a su lado.
12. ¿Es muy controlador y celoso? ¿Te escucha?
En una relación sana ambas personas se sienten libres pero es
precisamente el amor que sienten, lo que les lleva a no serlo demasiado.
El amor no se exige, ni se debe controlar a la pareja. Los celos están
bien en moderación porque significan que no estás dispuesto a perder a
quien más quieres, algo que sabes que podría suceder. Pero una persona
extremadamente celosa que encuentra problemas para discutir donde no
existen, no te puede hacer feliz. Analiza si ambos os escucháis, porque
en una relación sana las dos personas siempre tienen en cuenta la
opinión del otro.
13. Pregúntale
Muchos investigan por Internet y dedican semanas enteras a decidir
con sus amigos si su relación tiene futuro o no. Pero muchas veces lo
más sencillo es precisamente lo que más tememos: hablarlo con nuestra
pareja. Porque parece que da miedo, pero te aseguro que si lo haces
verás que perdiste mucho tiempo cuando tenías delante de ti la solución
más sencilla. Pregúntale qué ve en su futuro, y escucha atentamente su
respuesta para descubrir si tú estás en ella. Puedes plantearle también
tu duda de forma directa, preguntándole si cree que vuestra relación
tiene futuro, y por qué.