WOWWWWW
Momentos de desahogo... Algunas veces en las nubes, la mayoría de las veces estrellada... Poquito de Todo... Mejor dicho: Aventuras, Locuras y algo más en esta vida matraka...
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miércoles, 29 de octubre de 2008
viernes, 14 de diciembre de 2007
Los Monólogos de la Vagina
Anoche fuimos a ver los Monólogos de la Vagina... Por fin salí !!!! Llegamos a eso de las 7:40 p.m., la obra en teoría iniciaría a las 9:00 p.m. pero inicio casi a las 9:35 p.m., cuando pasamos al Gimnasio donde se presentaría la obra, mi amiga y yo, tomamos buenos lugares. A mi me quedaba una bocina de frente, así que no hubo pretexto para dejar de escuchar un momento la obra. Esperamos a que llegarán nuestras respectivas madres, tres tías y una prima de mi amiga. Ya sentadas muy decentemente seguimos a la espera del inicio de la obra.
Me gusto el hecho de haber escuchado más de 100 veces la palabra "Vagina" porque regularmente tachamos como algo prohibido el pronunciarla y sobre todo el que nos muestren una recopilación de alrededor de 200 entrevistas convertidas en varias historias donde hablan de lo que nos interesa pero no nos atrevemos a hablar, es decir del sexo, mejor dicho de nuestro sexo y nuestra forma de conocernos y sentir.
Las historias que presentaron fueron:
1.- Pelos
2.- La inundación
3.- El taller de la vagina
4.- Le gustaba verla (o algo así jejeje)
5.- Mi vagina era mi aldea
6.- Mi vagina furiosa
7.- La Paparrucha
8.- Reconquistando el coño
9.- La vagina que amaba hacer feliz a otras vaginas
10.- Yo estuve ahí.
Actuaron en esta ocasión las actrices Nuria Bages, Dalílah Polanco y la sexologa Anabel Ochoa. Las historias de nuestras vaginas fueron mostradas en diferentes facetas, donde se llega a poseer momentos perturbadores y simpáticos que las hacen dinámicas, divertidas e inteligentes, van desde clichés, comportamientos y creencias, hasta un indiscutible toque de realismo social que adopta el tono de tragicomedia que en ocasiones, es drama puro, tal como fue el caso de Mi vagina era mi aldea y Yo estuve ahí.
La hora y media que estuve sentada pensaba "parece que leyeron mi pensamiento", estuve riéndome de lo lindo, meditando con respecto a los hombres y las vaginas, recordando lo que he sentido, casi llorando al imaginarme estar en la situación de las protagonistas, volver a recordar los intensos dolores de mi vagina a la hora del parto. Si esa hora y media me hizo reflexionar y abrir los ojos, porque normalmente no le damos la importancia que nuestra vagina tiene, la dejamos a un lado por los tabúes impuestos, no la miramos, no la tocamos y muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de su existencia...
Los Monólogos de la Vagina ampliaron mis pensamientos y creo que después de haber visto esta puesta en escena me quiero más a mi misma, doy gracias por lo que he vivido, siento mayor respeto y compromiso y por supuesto quiero mucho más a mi vagina, porque sé que me falta bastante camino por descubrir.
Me gusto el hecho de haber escuchado más de 100 veces la palabra "Vagina" porque regularmente tachamos como algo prohibido el pronunciarla y sobre todo el que nos muestren una recopilación de alrededor de 200 entrevistas convertidas en varias historias donde hablan de lo que nos interesa pero no nos atrevemos a hablar, es decir del sexo, mejor dicho de nuestro sexo y nuestra forma de conocernos y sentir.
Las historias que presentaron fueron:
1.- Pelos
2.- La inundación
3.- El taller de la vagina
4.- Le gustaba verla (o algo así jejeje)
5.- Mi vagina era mi aldea
6.- Mi vagina furiosa
7.- La Paparrucha
8.- Reconquistando el coño
9.- La vagina que amaba hacer feliz a otras vaginas
10.- Yo estuve ahí.
Actuaron en esta ocasión las actrices Nuria Bages, Dalílah Polanco y la sexologa Anabel Ochoa. Las historias de nuestras vaginas fueron mostradas en diferentes facetas, donde se llega a poseer momentos perturbadores y simpáticos que las hacen dinámicas, divertidas e inteligentes, van desde clichés, comportamientos y creencias, hasta un indiscutible toque de realismo social que adopta el tono de tragicomedia que en ocasiones, es drama puro, tal como fue el caso de Mi vagina era mi aldea y Yo estuve ahí.
La hora y media que estuve sentada pensaba "parece que leyeron mi pensamiento", estuve riéndome de lo lindo, meditando con respecto a los hombres y las vaginas, recordando lo que he sentido, casi llorando al imaginarme estar en la situación de las protagonistas, volver a recordar los intensos dolores de mi vagina a la hora del parto. Si esa hora y media me hizo reflexionar y abrir los ojos, porque normalmente no le damos la importancia que nuestra vagina tiene, la dejamos a un lado por los tabúes impuestos, no la miramos, no la tocamos y muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de su existencia...
Los Monólogos de la Vagina ampliaron mis pensamientos y creo que después de haber visto esta puesta en escena me quiero más a mi misma, doy gracias por lo que he vivido, siento mayor respeto y compromiso y por supuesto quiero mucho más a mi vagina, porque sé que me falta bastante camino por descubrir.
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