sábado, 11 de agosto de 2007

Fue un 8 de Febrero

Era pasada la media noche cuando me empece a sentir extraña, sentí algo así como cólicos pero eran sumamente leves, no quise hacer caso pero a la vez me quede con el pendiente. Dormí un poco más, pero la extraña sensasión no se me quitaba, a eso de las 4:00 a.m. de ese domingo opte por levantarme y empezar a tomar nota de tan extraño pero esperado suceso.... 4:01:02 a 4:01:32 fue lo primero que anote, se quito esa pequeña punzación en mi viente y volvio exactamente al minuto, así estuve hasta las 8:00 a.m. cuando me decidí a llamarle a mi comadre y amiga de toda la vida que es enfermera, después fui a la habitación de mis padres, los desperté y también les dije lo que me sucedía.

Llame a mi doctor y me dijo que fuera a la clínica de inmediato para hacerme una revisión y ver el estado en el que me encontraba. Llegue a las 8:30 a.m., esperé un poco al médico y me reviso, me palpo el vientre que se endurecía a cada minuto y se relajaba a los 30 segundos, me dijo, sólo has dilatado 1 cm, regresa a la una de la tarde para ver como has progresado. En eso estaba cuando me llamo mi ahijadita que un día antes la habían operado y me dijo que quería verme, que era la única que todavía no la visitaba.

Respirando profundamente, aguantando y tratando de relajarme mi mamá me llevo a casa de mi ahijadita para verla. Eran las 9:40 apenas, cuando llegamos a su casa, mi comadre me volvio a revisar y me regaño por haberle llamado tan tarde y no desde que sentí por vez primera cada contracción, además me puso a caminar por su sala para que la dilatación fuera más rápida. Le ofrecio desayuno a mi mamá y me dijo que yo no podía comer nada porque ya estaba en proceso de parto. Estuvimos hasta casi medio día, nos devolvimos a casa, las horas se me hacían largas con tantas contracciones, tan seguidas y tan fuertes.

A la 1:30 p.m. llegamos a la clínica, espere un poco a que llegará el médico, cuando llego, me volvio a revisar para ver cuanto había dilatado y para mi gran sorpresa sólo había dilatado a 2 cm, no podía creer que en tanto tiempo y con las contracciones como las sentía sólo hubiese dilatado 1 cm, pero me dijo que necesitaba vigilarme porque se le hacía raro esto y quizá de un rato a otro dilataría mucho más, así que me quede internada en la clínica. Para ese entonces llegaron mis hermanos, cuñadas, abuelos, tíos y amigas a ver como iba el proceso del parto. Como fue en una clínica particular los dejaban pasar a verme, así que todos vieron mi sufrimiento con cada contracción. Era casi una fiesta mi habitación con tantas personas, como a las 4:00 p.m. mi comadre los saco a todos de la habitación, les dijo que no me dejaban concentrarme y que necesitaba tener fuerzas para cuando llegará el momento, ya después entraban a verme sólo mi amiga Ana, mi mamá y mi abuelita.

El doctor iba a revisarme cada hora y me decía que sólo estaba dilatando medio cm, pero que tuviera paciencia y aguantará. Como toda señora mayor que tuvo a más de 9 hijos, mi abuelita me daba consejos de como "pujar" de como tratar de que bajará mi bebé y en eso estaba cuando se me subio encima de la panza justo cuando tenía una contracción fuerte, yo con ganas de aventarla, pero el dolor de la contracción era más fuerte, en eso entro Yadira y le dijo que no me hiciera eso, que sólo me iba a lastimar, fue un gran respiro el que me la quitará de encima!. Al rato entro mi papá a ver como seguía, él no había querido entrar a verme, pero le ánimo mi mamá, justo cuando me estaba preguntando llego otra gran contracción que me hizo llorar, así que él prefirio salirme y ya no volvió a entrar. Después me dijeron que salio pálido el pobre!

Como no aguantaba las contracciones, llego la buena Dra. del Castillo a ponerme la tan esperada y ansiada epidural y a la vez a dejarme anestesia para no sufrir tanto, justo cuando me estaba inyectando y poniendo el suero llego otra contracción que de repente fue un gran alivio el no sentir dolor, pero si fue muy extraño el ver como mi panzota temblaba, me dijo la Dra. que era normal que las contracciones seguían su ritmo pero que ya no sentiría dolor, eso fue causa de un poco de risa porque veía como se hacía de un lado a otro mi panza y yo no sabía que hacer.

Como la anestesia sólo duraba unos treinta minutos, quien llevo la peor parte fue mi amiga Ana, ella siempre estuvo conmigo y a ella le toco en muchas ocasiones el que le apretará la mano tan fuerte que después me dijo que sentía con cada apretón que casi le quebraba los dedos.

Ya para las 9:10 p.m. el médico hizo una última revisión y me dijo que mi nena se había empezado a voltear porque no encontraba como salir, ya que para ese entonces después de 16 horas de contracciones sólo había dilatado a 7 cm y todavía faltaban 3, me dijo que sí seguía con ese ritmo corría el riesgo de que se enredará en el cordón umbilical, así que optó por prepararme para una cesárea de urgencia.

Entraron todos mis familiares a desearme suerte y les ví la cara de preocupación a cada uno de ellos, pero a la vez todos me reconfortaron y me dijeron que mi sufrimiento ya iba a terminar en unos momentos. Así que unos minutos después me llevaron de inmediato a quirofano, ya estaba mi comadre Yadira preparada, entro la Dra. del Castillo a anestesiarme y a grabar en video el nacimiento, mi médico estaba más que listo y también se encontraba el pediatra que revisaría a mi nena en el primer momento.


Me anesteciaron localmente, así que estuve despierta, me sacaron plática los doctores y hasta nos reíamos la Dra. del Castillo y yo; en eso le dije a Yadira, creo que siento que me están abriendo mi panza y ella riendo me dijo: "sí Mine, no te preocupes" y en eso escuché el primer llanto de mi hija. Una nena que nació un 8 de febrero a las 9:25 p.m. peso 3.100 Kg y midio 50 cm exactamente. Una nena que cuando me la mostró el pediatra estaba llorando y al escuchar mi voz se quedo atenta. Una nena que vino a cambiar el mundo de mis padres porque siempre quisieron una segunda hija. Una nena que es mi amor, mi reina, mi todo y que sé, volvería a pasar toda la historia de mi vida por tenerla en la forma como la tuve en mis brazos.

1 comentario:

  1. Hola Venus!
    Que lindo tu blog, hoy definitivamente me dio por leerlo y creeme me encanto!
    Habla de una mujer sensible, trabajadora y como todas con miles de sentimientos encontrados por las mil tareas que implica ser mujer.
    Maricela (maryelisa-tumaternidad)

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Ni modo, verifica la palabra para comentar, no me gusta, pero de repente entra mucho spam... De cualquier manera, agradezco tu visita a este, tu espacio.